Cómo ya habrás descubierto tus hijos son un público difícil y es fundamental mantenerlos siempre entretenidos. El otro factor que debes considerar cuando planeas tus paseos son los horarios tanto de comida como de siestas. Ten esto en cuenta y todo saldrá excelente en tu próximo paseo al zoológico.
1. Visita el zoológico en la mañana:
Ojalá tan pronto como lo abran. Los niños en general están más atentos y de mejor humor en las mañanas. Intenta hacerlo antes de la hora de su almuerzo y siesta y que la visita no sea muy larga. Otra buena razón para hacerlo es que los animales son alimentados a esta hora por lo que podrán verlos en toda su actividad. En el verano la temperatura a esta hora es agradable para los niños un factor a considerar.
2. Estimula los sentidos de tu hijo:
Asegúrate de hacerle preguntas a tu hijo acerca de cómo percibe su entorno con todos sus sentidos, qué es lo que huele, escucha, ve y ojalá pueda tocar. Convierte esta visita en una entretenida visita de exploradores. Saquense fotos para que se sienta un verdadero protagonista de esta experiencia.
3. No te olvides de llevar colaciones:
Tanto explorar puede abrir el apetito de tus pequeños y por cierto no te olvides de la hidratación. Lleva una mochila con snacks que sean fáciles de comer, que no ocupen mucho espacio y que sean livianos.
4. Elige atracciones interactivas:
Algunos zoológicos tienen zonas en las que los niños pueden interactuar con los animales, acariciándolos e incluso alimentándolos. Esto puede ser aún más emocionante y divertido para ellos.
5. No fuerces a tus hijos.
Cuando notes que tus hijos estan cansados es hora de ir a casa. Verás que los niños no se toman mucho tiempo frente a cada animal, en general las primeras visitas al zoológico suelen ir muy rápido de un animal al otro. Frente a algunos no se detienen y, por el contrario, frente a sus favoritos pueden quedarse mucho tiempo. Sigue el ritmo de tu hijo, piensa que lo animales que falten podrán descubrirlos juntos en una nueva visita.
6. Haz que el paseo sea educativo:
En los días posteriores refuerza lo aprendido. Cuando estén jugando y vean imágenes de algún animal hazle preguntas acerca de lo que vieron en el paseo y de las características del animal. A su mente vendrán los recuerdos y sensaciones de ese divertido día en el zoológico y el aprendizaje se hará más simple.






