Ahora que ya tienes la silla para el auto de tu hijo instalada en forma segura (¿cierto?), el siguiente paso es asegurarte de estar usando la silla en la forma correcta. Después de todo, ni siquiera la silla más cara, correctamente instalada, funciona si sus correas no están bien ajustadas.
¡Así que empecemos!
Regla #1: Asegúrate de que las correas de los hombros estén en la posición correcta.
Cuando el bebé está mirando hacia atrás, la parte superior de las correas para hombros debe estar en o por debajo de los hombros del bebé. Cuando el bebé esté mirando hacia adelante deben ir en o por encima. Esto es medido perpendicular (ángulo recto) a partir de la inclinación de la parte posterior del asiento, no desde el piso. En caso de tener alguna duda, ponga un palito de helado en el lugar que su hijo ocuparía en el auto–algunas veces la tela de la silla puede hacer difícil ver dónde está la correa realmente.
Regla #2: La opción responsable es mirar hacia atrás
Su hijo debe ir mirando hacia atrás a menos que tenga algún serio problema médico que indique lo contrario, hasta que literalmente ya no puedan hacerlo más. Incluso usando una de las sillas más baratas, que tienen límites para ser usadas mirando hacia atrás de 18 kilos, cualquiera podría llevar a su hijo en esta posición al menos hasta los 2 años o 15 kilos. Pero aunque la ley indique hasta los dos años, manténgalo en esa posición tanto como pueda. Es 500% más seguro. En los primeros meses de un bebé la cabeza es proporcionalmente mucho más grande que su cuerpo si lo comparamos con un adulto y sus columnas son principalmente cartílago (que no se ha fusionado ni endurecido sino hasta alrededor de los 4 años), es fácil para ellos sufrir una decapitación interna– esto significa que el cartílago y la médula dentro de su cuello se cortan y mueren en forma instantánea. Solo si su hijo tiene una condición médica que realmente valga la pena llévelo mirando hacia adelante y corra este riesgo. (No es por asustar a nadie — es para mantener a nuestros niños los más seguros que podamos).
Regla #3: No se permiten espacios entre la ingle del bebé y el arnés
Esto en realidad es solo un tema de recién nacidos, pero es muy importante. Si quedara un espacio entre la ingle y el arnés rellénelo con un pañal o manta enrollandolo y luego poniéndolo en forma de U invertida., con la parte de al medio entre la ingle y el arnés y el resto aplanelo entre las piernas. Es lo único extra que se permite. Si hay alguna duda llame al fabricante.
Regla #4: Asegúrese que el cierre de pecho esté posicionado sobre el pecho.
El clip de pecho debe ir entre los pezones y las axilas. Esto posiciona las correas para que su hijo no salga volando fuera de su asiento- y para que no causen daño por roce en ningún otro lugar.
Regla #5: Saber cuándo se debe cambiar la silla según el crecimiento de tu hijo
Saber cuando la silla le queda chica a tu hijo no tiene nada que ver con que las piernas toquen la silla. Nunca ha habido un caso de piernas quebradas por tocar la silla. Tu hijo habrá alcanzado el tamaño máximo para su silla cuando haya sobrepasado el peso máximo indicado para uso de esta. Esto no es negociable. Cuando tu hijo vaya mirando hacia atrás, habrá sobrepasado a su silla en altura cuando quede menos de una pulgada de respaldo de la silla sobre su cabeza. Esto es medido en forma perpendicular a la reclinación del asiento. Sin embargo, cada asiento tiene diferentes guías– para estar seguro, siempre lea el manual.
Regla #6: Las correas deben pasar la prueba del pellizcamiento
La vieja regla de los dos dedos bajo el clip de pecho esta pasada de moda y daba como resultado correas sueltas. Cuando las correas están muy sueltas, los niños pueden salir volando de sus asientos, o quedar atrapados y quebrarse dios sabe que cosas.
La nueva regla es primero tirar para ajustar cualquier holgura a la altura de la cintura, y luego pellizcar las correas en las clavículas (anda pellizcando desde arriba hacia abajo). Si la correa se puede pellizcar está muy suelta.
Regla #7: No se permiten abrigos
Un policía reportó que el abrigo quedó atrapado en el asiento aun cuando el niño que lo usaba voló fuera de él. Los abrigos no son seguros en el asiento del auto, y casi todos los fabricantes los indican en sus manuales. Para entenderlo, ponle a tu hijo un abrigo y siéntalo en su silla, luego fija las correas bien. Sin soltar las correas saca a tu hijo de la silla y sácale la chaqueta. siéntalo de nuevo en su silla. Ese es el espacio que queda entre tu hijo y las correas de seguridad. Es muy parecido a comprimir una almohada si te sientas sobre ella. Si quieres mantenerlo abrigado puedes poner el abrigo sobre el una vez que el esté seguro y con sus correas fijas. También puedes usar mantas o frazadas en el auto pero siempre sobre tu hijo ya asegurado.
Regla #8 LEM!!!! (Lea el manual)
Muchas sillas de auto vienen con un lugar especial para guardar el manual en la silla y así siempre tenerlo cerca. Esto es porque casi toda duda que puedas tener está en este pequeño librito, y también el número del fabricante. Usalo. Incluso los expertos en sillas los usan. Cada silla es diferente y tiene diferentes reglas, y este libro (o el pdf o la versión online si lo perdiste) es tu ticket dorado para el correcto uso de tu silla.
Regla #9 Si tiene dudas, busque ayuda
Saltese a los bomberos y a la policía — ellos son bueno pero de seguro no estarán mejor preparados que tu en este caso. Llama al fabricante o empresa donde compraste la silla y ten a mano todos los datos que puedan ser útiles, boleta o factura, modelo y marca, etc.
No hay nada malo en preguntar ni en pedir ayuda, lo malo es dejar que tu ego o vergüenza eviten que el viaje sea lo más seguro posible para tu hijo.








1 comentario
Trackback e pingback
[...] tan afirmados en su siilla (si recuerdan cómo deben ir correctamente sentados de nuestro post de las 9 reglas …