Las actividades sensoriales son una forma importante para estimular el desarollo a través de juegos para bebés y niños de todas las edades. Con ellas pueden explorar los colores, texturas y formas que los rodean. Puedes usar una caja de los sentidos usando pasta, hojas secas y diferentes esencias y ayudar a la estimulación de tu hijo.
Los beneficios de estimular la integración sensorial que es la forma en que el cerebro procesa la información que recoge a través de todos los sentidos para conformar la idea del mundo se reflejan en la velocidad que tendrá tu hijo a futuro para dar respuestas apropiadas a los diferentes estímulos que reciba de su entorno.
Hacer una caja sensorial es muy fácil y verás como se divierten.
Necesitarás:
- Una caja de plástico
- Pasta o fideos de diferentes colores y tamaños
- Porotos o legumbres de colores y tamaños diferentes
- Corteza de árbol
- Hojas de árboles
- Piñas de pino
- Arroz
Cómo se usa:
Pon todas las cosas dentro de la caja, pídele a tu hijo que ponga la mano adentro y que lentamente toque y sienta las texturas de las cosas en la caja, que se concentre en como huelen, en si sus formas, colores, etc. No en que son, eso probablemente lo sabe. Invítalo a explorar los elementos en la caja, a observar. Mantente atenta para que no se ponga nada en la boca ni en las orejas o nariz.
Para las texturas puedes usar:
- Lana
- Algodón
- Corteza
- Lija
- Plumas
- Goma eva
- trozos de tela
Para el color
- Pasta de colores
- Legumbres
- Pequeños animales plásticos
Esencias
- Palos de canela
- Varas de vainilla
- cáscaras de naranja
- cocos de eucaliptus
- manzana deshidratada
- nuez moscada
- granos de café
Sonidos
- Mani entero
- Mazorcas de choclo secas
- cucharas de metal
- Hojas secas
Una vez tu hijo se acostumbre a analizar la caja verás como cambia su percepción del mundo. La próxima vez que vayas con el al jardín prueba dejándolo descubrir la textura del pasto o de un espacio un poco más abierto. Te sorprenderá lo observador que se ha vuelto.






