Placentofagia (de placenta y el griego fagia φαγειν comer) se refiere al acto de los mamíferos de comer la placenta de sus cachorros después de parir.
“¿Es verdad que las mujeres se comen su placenta?” Me preguntan en cada clase de Lamaze que enseño. Esta pregunta es a menudo acompañada por una levantada de ceja o una risita. Muchas veces al menos una mamá evitandome tímidamente con sus ojos menciona que lo está pensando y que ha escuchado los increíbles beneficios que podría obtener al consumir su placenta. Nuestra clase comienza con diferentes opiniones, teorías, hechos vagos y distorsionados y muchos gruñidos de “oh que asco” entonces empieza mi labor de entregarles a mis estudiantes toda la evidencia e información que se base en estudios acerca de la placentofagia.
En este último tiempo han aparecido un par de cosas en la televisión acerca de la palcentofagia. Kim Kardashian en su show, “Keeping up with the Kardashians” le preguntó a su doctor acerca de consumir su placenta después de tener a su hijo. Quería saber si comerla la ayudaría a verse más joven – una verdadera fuente de la juventud. “¿Crees que te hace ver más joven?” le preguntó Kim a su doctor. “Alguna gente cree en eso”, le dijo su doctor. “Hay libros de cocina de placentas”
En el 2012 la estrella de Mad Men January Jones hizo saber que consumió su placenta encapsulada después de que su hijo nació, por sugerencia de su doula. “ ¿El secreto de Jones para mantener la energía alta durante el agotador rodaje? Tuve un doula grandioso que se aseguró que comiera bien, con vitaminas, tés y con cápsulas de placenta.
Hollywood parece haber adoptado esta moda y parece que va en aumento. Cada vez es más común encontrar expertos en encapsulación de placentas.
Pero démosle una mirada más profunda a esta práctica moderna de la placentofagia y la evidencia detrás de esto.
¿Cómo puede consumirse la placenta?
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Cruda
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Cocinada en guisos o frita, o en otra receta
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Fabricado como un tinte
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Deshidratado y puesto en smoothies o batidos
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Deshidratado y encapsulado en forma de píldoras
Muchas mamás modernas eligen encapsular sus placentas. Consumirla como píldora parece ser más palatable. La placenta es lavada, cortada, deshidratada, pulverizada y encapsulada. Dentro de las primeras 24/48 horas después del parto la madre tiene su placenta de vuelta y debe ingerir cierta cantidad de píldoras cada día.
Se cree que el consumo de la placenta tiene muchos beneficios.
¿Por qué debiera tomar las cápsulas de placenta?
Se cree que las cápsulas con la placenta de tu guagua:
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contienen tus propias hormonas naturales
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están perfectamente hechas para ti
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equilibran tu sistema
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reponen el hierro agotado
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te dan más energía
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reducen el sangrado post parto
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se ha demostrado que aumentan la producción de leche
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te ayudan a disminuir la depresión post parto más
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aceleran el retorno del útero a su estado previo al embarazo
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ayudan durante la menopausia
Esta es una lista asombrosa. Pareciera que el consumo de la placenta es como una píldora mágica. Esto me lleva a ser cauto acerca de estas pretensiones. Hay numerosos estudios que son citados frecuentemente para respaldar estas afirmaciones. Sin embargo mi investigación me demuestra que solo son estudios hechos en animales, estudios antropológicos y encuestas recientes hechas a mamás que han consumido placenta.
Los estudios animales son un buen estudio preliminar y pueden ser un indicio para futuras investigaciones en humanos. Por sí mismas, proporcionan información suficiente para recomendar la placentofagia en madres humanas
Los estudios antropológicos son un punto fascinante en la evolución humana, historia y práctica. Pueden proveer pistas de por qué los humanos como regla no consumimos nuestras placentas. O para esas pocas culturas que si la consumen podría revelar la razón por la que lo hacen. Aún así la antropología por sí sola no nos da una causa para decir si debemos o no practicar la placentofagia.
Hay un estudio en Buffalo, NY por Mark Kristal, lo mismo en la Universidad de Nevada, Las vegas por Daniel Benyshek y Sharon Young sobre la placentofagia. Estuve buscando sus contribuciones y espero que sus trabajos impulsen más estudios científicos.
A la fecha, no hay estudios controlados con placebos doble ciego en placentofagia en humanos.
Aunque los defensores afirman que estos nutrientes y hormonas que se asume que estén presentes en ambas formas preparada y no preparada de placenta son los responsables de los beneficios en las madres post parto, se han conducido demasiado pocos estudios para evaluar estas afirmaciones y no se ha hecho ningún análisis sistemático para evaluar las experiencias de las mujeres comprometidas en esta práctica (Selander et al. 2013)
Lo que tenemos es solo evidencia anecdótica de las madres que han consumido placenta (Selander 2013). Los efectos de la placentofagia también han sido notados por los cuidadores de las madres. Existen numerosos estudios en animales, tanto en lo que respecta al comportamiento y, a los beneficios químicos y nutricionales. Hay numerosos estudios antropológicos, así como una encuesta reciente (Selander 2013)
De lo que realmente carecemos es de un estudio controlado doble ciego en humano de los efectos de la placentofagia.
“Mientras que las mujeres en nuestra muestra reportan varios efectos atribuibles a la placentofagia, las bases de estas experiencias subjetivas y los mecanismos por los cuales estos efectos reportados ocurren son desconocidos. Se requieren futuras investigaciones enfocándose en el tejido placentario para poder identificar, y cuantificar cualquier sustancia benéfica o dañina contenida en la placenta humana…finalmente, el mayor entendimiento y comprensión de la respuesta fisiológica a la placentofagia y sus efectos sobre el estado de ánimo materno deberán esperar a un estudio en el que se utilice el diseño de investigación clínica de placebo controlado con doble ciego” (Selander 2013)
Esto nos deja unas cuantas preguntas sin responder
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¿Los beneficios que vemos en las madres después de consumir placenta, son efecto de la placenta o efecto placebo?
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¿Hay algún beneficio o riesgo de consumir líquido amniótico después del parto?
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Si no existe ningún imperativo biológico para las madres humanas para consumir la placenta ¿existe alguna razón para hacerlo? ¿Si fuera una razón que sugiere daño, una norma social o algo más grande con respecto a nuestra necesidad de unión con la comunidad de las mujeres durante y después del parto? “Esta necesidad de una mayor sociabilidad durante el parto y luego, en combinación con la consiguiente presión para ajustarse a las normas culturales, condujo a un fortalecimiento de los lazos eventos sociales y una reducción en la probabilidad de placentophagia.”(Kristal 2012)
Hoy en día consumir la placenta no es una práctica con evidencia probada. Por lo que no puede ser recomendada directamente.
Sin embargo, creo que la madre debiera poder tomar su placenta y hacer con ella lo que quiera. Si quisiera comprometerse con esta práctica lo importante es que lo converse con su doctor y matrona para que se dé el manejo adecuado a su placenta y para establecer las expectativas adecuadas para el momento del parto.
Fuente: givingbirthwithconfidence.org







