Para el recién nacido es instintivo adherirse al pecho. Estudios han demostrado que si se sitúa al bebé piel con piel justo después del parto, este reptará hasta el pecho y se quedará pegado a él. Si sostienes a tu hijo en la clásica posición para acunarlo será capaz de adherirse en forma adecuada cuando su cabeza esté a la altura de tu pecho, su cuerpo alineado y la cara hacia ti. No tendrás que inclinarte hacia él, y el no tendrá que estirarse para alcanzarte. Espera a que tu bebé abra bien grande la boca para que quede dentro de ella toda la areola y no solo el pezón para amamantar a tu bebé sin dolor.
Otra opción es sostenerlo como un balón de fútbol, en esta posición tu guagua está completamente plegada a tu lado. Sosténlo sobre uno de sus costados, con la nariz frente a tu pezón. Pon tu brazo alrededor de su espalda, sosteniendo sus hombros y cuello con tus dedos y pulgar por detrás de sus orejas. No sostengas su nuca; instintivamente la pondrá hacia atrás mientras se adhiere a ti. Se paciente y deja que tu hijo te guíe; no lo apresures ni a él ni a ti misma. Recuerda, el sabe cómo hacer esto.
Mientras succiona, observa y escucha como traga. Es la última forma de asegurarte que está obteniendo la leche. Tu bebé te dejará saber cuando haya terminado, se soltará de tu pecho o se quedará dormido; puede que no quiera amamantarse del otro pecho. Si es así este pecho estará lleno cuando sea hora de alimentarlo de nuevo, empieza por ese lado.
Si pones atención a las señales de tu guagua, lo alimentas seguido y hasta que esté satisfecho, puedes estar segura que recibirá la cantidad de leche adecuada.Aquí van algunas señales que te serán muy útiles, sobre todo si es tu primer bebé:
- Notarás un cambio en la succión: un chupeteo intenso es seguido por una pausa mientras traga. También verás los músculos de su cuello moverse mientras traga.
- El color de las deposiciones del recién nacido también cambiarán desde el color negro del meconio a uno más amarillo mostaza hacia el cuarto día si está recibiendo suficiente leche. Hacia el sexto día tu hijo podría mojar al menos seis pañales de niños y tener al menos tres movimientos intestinales en períodos de 24-horas.
- Tu bebé podría estar ganando peso, aunque puede llevarle de 2 a 3 semanas recuperar su peso de nacimiento.
A algunos niños puede llevarle uno pocos días o incluso semanas ser amamantados sin esfuerzo. Si el tuyo no se alimenta en forma frecuente, no identificas bien cuando traga o moja suficientes pañales ni presenta movimientos intestinales, contacta a tu pediatra o médico de cabecera inmediatamente. No olvides que es normal experimentar algunas molestias e incomodidades durante los primeros minutos del amamantamiento. Sin embargo, tus pezones no debieran doler durante todo el período de lactancia. Si lo hacen, es probable que tu guagua no se esté adhiriendo en la forma correcta. Si tu hijo está tomando el pezón en la forma adecuada y aún experimentas dolor después de unos minutos, debieras consultar a tu médico. La mayoría de los problemas durante la alimentación de el recién nacido tienen soluciones simples, pero es importante buscar ayuda tan pronto como se presentan. Muchos pediatras y hospitales tienen especialistas y equipos expertos en lactancia materna- que pueden enseñarte con clases de amamantamiento. Tu departamento de salud local puede que también tenga algún servicio de referencia.
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