¡Felicitaciones! Estás empezando una de los mejores viajes de la vida: La aventura de ser padres. Algunos días pasan sin mucho esfuerzo como un día en la playa, mientras que otros son tan desafiantes como un trekking en una montaña desconocida. A veces, las recompensas de la paternidad son obvias y otras veces nos damos cuenta después. Durante el camino, descubirimientos sobre tu bebé y ti misma te asegurarán que la vida con un pequeño acompañante ¡nunca será aburrida!
Aumentando la Confianza
Como es de esperarse, muchos nuevos papás se preocupan con los cuidados de un recién nacido y cómo entender sus necesidades. Las primeras etapas de la vida con tu bebé serán más tranquilas si dejas que tu bebé te guíe. Él te mostrará cuando tiene hambre, sueño o necesita cariño. Cuando respondes inmediatamente y con amor, tu bebé aprende que el mundo es un lugar seguro y confía en ti para ayudarlo con todo lo que necesite. Aprenderás a confiar en tus habilidades de padre mientras vas aprendiendo a leer las señale de tu hijo – tanto las obvias como las más sutiles. Sentir que todo su cuerpo se relaja cuando está apoyada en tu pecho. Darse cuenta como se gira a otro lado cuando ya se cansó de estar mirando lo mismo. Escuchar los ruidos que hace con la boca cuando empieza a tener hambre. Observa los señales de tu bebé y sus respuestas a tus acciones y aprende mientras avanzas.
Reconocimiento Precoz
La manera más fácil de pensar en interactuar con tu bebé recién nacido es que eres su “todo” favorito: Lugar para estar, rostro, voz, fuente de comida, lugar para una siesta y más. Es divertido pensar eso antes y después del parto: Tu eres el hábitat natural de tu bebé. Aunque muchos padres necesitan algunos días para sentirse conectados con sus bebés, ellos vienen a nosotros ya enamorados. Ya están listos para la interacción y están profundamente conectados con sus papás. Así que debes sentirte orgullosa y disfrutar cuán profundamente el bebé duerme en tu pecho y como se calma en tus brazos después de estar eufórico con una visita. Como ya ha estado escuchando cómo hablas y ríes por los últimos meses del embarazo, tu voz es familiar y calmante. De hecho, no importa cuales son tus habilidades cantando, para él, tu voz es la más dulce de todas. Además. él conoce el ritmo de tu cuerpo y puede disfrutar abrazarte para escuchar la sinfonía formada por tu respiración y los latidos de tu corazón. Sostenlo junto a tu cuerpo, y después de algunos días de nacido, él reconocerá tu olor. Estará encantando por tu rostro, el que verá claramente mientras lo amamantas o mientras está acurrucado en tus brazos. Créelo, sabes muchas formas para calmarlo solo siendo tu misma.
¿Que realmente necesitan los bebés?
Al preguntarse eso, la mayoría de las personas responde lo obvio: Comida, higiene, comodidad, seguridad y dormir. Igualmente importantes son las necesidades emocionales del bebé. Así como nosotros, ellos necesitan sentirse queridos, seguros y conectados. Los bebés humanos están hechos para interactuar. Esa interacción se manifiesta de muchas formas: disfrutando momentos mirando uno al otro, besando sus pies durante el baño, sosteniéndolo mientras bailas y cantas tu canción favorita, leyendo en voz alta o jugando con él. Piensa en todo esa interacción amorosa como alimento para el cerebro de tu bebé. Los humanos necesitan esa conexión y estimulación, así como necesitan la comida, para sobrevivir. Mientras sigas las señales que envía tu bebé, no puedes ser demasiado sensible o lúdico, así que diviértete.
Entendiendo el llanto
Llorar es parte de la vida para los seres humanos. Así como nosotros, cuando los bebés lloran, están buscando nuestra ayuda y cariño. Esto puede ser una respuesta a hambre, un pañal sucio, soledad o aburrimiento por ejemplo. Cual sea la razón, los papás deben responder al llanto de su bebé inmediatamente. Atender a los llamados de tu bebé te ayudará a diferenciar sus llantos y a veces te puede ayudar a satisfacer sus necesidades antes que empiece a llorar.
Asegurarse que el bebé se sienta seguro es una forma de disminuir el llanto. A muchos bebés les gusta estar envueltos, ya que les recuerda lo que sentían durante el embarazo.
Cuando un bebé llora vigorosamente, tiende a pegar con sus brazos y patear. De ahí viene la expresión “pataleta”. Si tu bebé se estresa durante el cambio de pañal, intenta sostener gentilmente sus brazos en su pecho para simular el sentimiento de comodidad que puede ayudar a calmarlo.
Cuando los bebés lloran después de un largo día con visitas excesivamente estimulantes, solo necesitan lo que necesitamos nosotros después de un día agotador en el trabajo: Sentirse querido y escuchado. Al contrario de nosotros, ellos no pueden inventarse una excusa para dejar la sala y tener un recreo por algunos minutos. Esto normalmente lleva a la irritabilidad después de todo. Cuando ya chequeaste el pañal y ofreciste comida, acude a tu conocimiento sobre cómo consolar a las personas. Sostenlo cerca a tu cuerpo, llevalo a un lugar tranquilo donde puedan realmente concentrarse, habla y escucha. Los bebés normalmente responden a la compasión en nuestras voces, así que sigue y dile lo que dirías a un amigo que está alterado. No siempre entendemos por qué un bebé está llorando, pero disminuye la estimulación (bajando las luces, apagando la tele o la radio y hablando con una voz tranquila mientras te mueves) normalmente ayuda.
Descubrimientos Diarios
Tu eres el mejor y más importante profesor para tu bebé y existe algo nuevo que aprender todos los días. Las oportunidades para la interacción son infinitas y vas a ir encontrando cada vez más fácil llevarlas a cabo. En la vida, es raro que un día sea pura entretención: La familia y trabajo están siempre presentes. Es genial que los niños entiendan eso temprano y aprendan encontrar algo que disfrutar en cada día, aunque sea el día que estás solo lavando la ropa.
Además de algunos pocos esenciales, tu bebé no necesita mucho en términos de equipaje. Al escoger los artículos para tu bebé, decídete por aquellos que fomentan la cercanía y el compromiso. Como todo es nuevo e interesante para él, no te preocupes sobre crear un ambiente estimulante. Involucrarlo en tus actividades le enseña a través de diferentes vistas, sonidos y olores. Llevar a tu bebé en un canguro o llevarlo adelante es especialmente entretenido ya que puede ver desde el punto de vista de un adulto. Mientras te vas moviendo, dile que estás haciendo y pensando. Un bebé de 3 meses de edad puede balbucear de vuelta. Espera a que te responda antes de hablar, y lo estarás ayudando a aprender el ritmo de una conversación. Mientras va descubriendo su voz, él se deleitará con una variedad de chillidos, gruñidos y arrullos, especialmente si imitas los sonidos de vuelta.
Disfrutando del paseo
Nuestros bebés nos ofrecen una segunda oportunidad de descubrir la felicidad en la cosas simples: soplar burbujas, chapotear en la bañera, caminar descalzo. Muchos padres disfrutan al leer sus libros favoritos de la infancia y recitar viejas rimas y canciones. Déjate guiar por tu bebé y confía en que él te dará las pistas que necesitas para cuidarlo. Sobre todo, recuerda disfrutar a tu bebé. La única garantía que tenemos como papás es que nuestros niños crecerán demasiado rápido.






