La primera vez que tu recién nacido se enferma lo más probable es que tu termines sintiéndote peor que él. Tratando de adivinar qué le pasa, decidiendo si hay que llamar al doctor o esperar un poco (especialmente porque los niños casi siempre se enferman de noche o los fines de semana), y tratando de tomarle la temperatura en forma rectal, que aumentará la ansiedad en el cuarto. Viendo el lado positivo, mientras más se enfermen en el período antes de entrar al jardín infantil mayor inmunidad adquieren para esa fase en la que sabemos cuán expuestos están por lo que se enfermará menos después, asumámoslo, antes o después todos los niños se enferman. Lamentablemente no podemos evitarlo, virus y bacterias están ahí esperando por nuestros niños y solo podemos aprender a diferenciar cuando es necesario ir a urgencias o cuando podemos esperar para llevarlos al pediatra al día siguiente o pasado el fin de semana. Para ayudarlos a estar más tranquilos hemos hecho esta pequeña guía.
¿Debo llamar al doctor?
A veces esta respuesta será obvia para ti. Pero en otros casos los signos de la enfermedad son sutiles. O la fiebre está ahí pero tu hijo sigue jugando como si nada. ¿Qué hacer? Muchos pediatras te dirán que el mejor indicativo es el comportamiento de tu hijo. Si se ve enfermo (mañoso, demasiado tranquilo, con sueño, “no se siente bien”), lo más seguro es que esté enfermo. Si sigue jugando como siempre a pesar de los síntomas, no debes preocuparte demasiado, solo mantener los síntomas en observación. Debes consultar a tu pediatra si tu hijo presenta los siguientes síntomas.
-
Fiebre sobre 38°C (100.4°F) en recién nacidos y guaguas de hasta 3 meses
-
Fiebre sobre 38,5 °C (101 °F) en guaguas entre los 3 y 6 meses
-
Fiebre sobre 39,5 °C (103°F) en niños de más de 6 meses
-
Si tu hijo duerme mucho o no responde a estímulos
-
Si tu hijo está muy irritable, mañoso o llora sin consuelo
-
Si hace muy poco pipi, esto es mojar menos de 4 pañales al día, puede estar deshidratado
-
Si presenta vómito o diarrea persistente, que duren más de 24 horas. La diarrea se define como 3 o más deposiciones de consistencia semi líquida a líquida en un día.
-
Si presenta sangre ya sea fresca (de color rojo) o digerida (de color negro) en el vómito o en la caca
-
Si se rehúsa a comer por 3 o 4 comidas seguidas
-
Si presenta problemas para respirar
-
Si demuestra dolor de oídos (se tira las orejas, llora cuando lo acuestas para un lado o refriega las orejas contra la almohada o contra tu pecho), o si sus oídos drenan alguna secreción.
-
Si presenta rash o manchas en la piel acompañado de fiebre, si esto ocurre indícaselo al médico inmediatamente.
En general los pediatras están entrenados en el arte de tratar con padres primerizos preocupados y nerviosos y siempre es mejor pecar de exagerado que lamentarte por no consultar asi que si tienes dudas es mejor llamar a tu pediatra.
Puede que se te olvide preguntar algo o decirle algo, si tienes tiempo siempre es bueno anotar las preguntas y datos específicos que lo puedan ayudar (estuvimos en casa de los primos con peste cristal y ahora tiene fiebre, la última fiebre fue a las 23:00, 38,5°C, le dimos 2mL de paracetamol, vomitó dos veces, no ha tomado leche ¿Cómo se si está deshidratada?)
Cuando llegues al doctor empieza contándole toda la historia, partiendo por el nombre la edad y el peso. Lleva contigo el cuaderno con la historia médica y vacunas de tu hijo. Sé tan específico como puedas: En las últimas 24 hrs ha tenido fiebre constante, entre los 38 y 39°C ha rechazado 3 comidas, solo ha tomado agua, ha vomitado 2 veces, etc.
Cuéntale todas las alergias que tenga alimenticias y a fármacos y qué medicinas toma, anota lo que te indique y pídele que te de las indicaciones del tratamiento a seguir escrito así puedes pedirle a alguien que se lo de por ti en caso que debas hacerlo.
No te alarmes frente a la fiebre, es un síntoma muy molesto pero es una reacción natural del cuerpo y los niños la toleran bastante bien, bájala con el fármaco y dosis que te indique tu pediatra. Nunca con alcohol ya que puede ser inhalado por tu hijo, ni dando baños de agua fría porque es muy desagradable y los escalofríos les suben la temperatura de nuevo.
Para rehidratarlos si presentan vómitos o diarrea prueba darle agua o las sales rehidratantes que te sugirió tu pediatra pero siempre en cantidades pequeñas para no provocar náuseas y vómitos nuevamente. Ofréceles el líquido a cucharaditas o pasa un trocito de hielo por su boca con cuidado. Otra forma de hidratarlos, alimentarlos y que quita las nauseas es el helado de piña en base agua. te ayudará mientras el remedio que te dio el pediatra para controlar las náuseas y los vómitos logra hacer efecto y hacer que tu hijo vuelva a comer en forma normal.
Una vez vuelva a sentir hambre, lo mejor es no sobre cargar el tracto digestivo ofreciendo pequeñas porciones de alimento de “dieta liviana” (esto es rica en carbohidratos y proteínas de rápida y fácil digestión y sin grasas como por ejemplo fideos o arroz, con un trozo de pollo hervido o carne magra), varias veces al día. Sin duda tu pediatra te guiará y orientará en como debes hacerlo.
Comparte tus experiencias con otros papás Zuga






