Un ex jefe me dijo una vez que estamos criando futuros adultos. Esto es algo que se me quedó grabado durante mis ya casi cinco años de padre.
He estado preocupado de educarlos. He gastado tiempo esperando que crezcan siendo buenas personas. Pero después de leer el último libro de la experta Dra. Alanna Levinne, me di cuenta de que una de las cosas importantes de las que debiera estar preocupado es de criar niños independientes.
Su libro, Criando un niño independiente: Una vuelta al plan de crianza básico desde el nacimiento hasta los 6 años, se enfoca en enseñar a nuestros niños a ser independientes desde el inicio. La independencia es la habilidad de funcionar sin necesitar a nadie y es una destreza de vida que mucha gente parece no poseer hoy en día.
Levinne no se basa en ninguna tendencia de crianza – como el apego, o la crianza de amplio rango o las recomendaciones de la Madre Tigresa o la francesa. En vez de eso, promueve el Principio de la Independencia. Es un concepto universal, pero no es de esas cosas de un tamaño le sirve a todos. Levinne advierte que el grado de independencia que cada niño debe tener depende en gran forma de cada individuo, su temperamento y ansiedades.
El libro cubre lo básico: entrenamiento para dormir, el juego del niño, disciplina, responsabilidades, resolución de problemas y conflictos y elogios apropiados.
Lo leí completo, de portada a portada en un poco más de un día. Parecía un parásito del conocimiento chupando cada trozo de información y consejo que podía.
Mis hijos están justo en el medio del rango de edades que ella describe, de dos y cuatro.
Mientras apenas les di una ojeada a los primeros capítulos, me devoré las secciones de cuando quitar el chupete, como dejar los pañales y auto disciplina y disciplina parental, porque esas son justo las áreas en las que estoy más preocupado con esta coyuntura paternal.
Entrenamiento para ir al baño
Mi hija está lista para dejar los pañales. No creo que su cabeza esté muy clara con el concepto. Me estaba empezando a poner un poco nervioso, pero luego leí la sección de Levinne Todo a su Tiempo. Ella dice que no hay una edad particular que represente una etapa para el entrenamiento de ir al baño. Si tienes un amigo al que le funcionó a los 18 meses, obviamente su hijo estaba listo. Mi hija no lo está, y eso está bien.
Disciplina
Esta es una dificil para mi. Mi madre siempre me dijo que no importa lo que haga como padre, debo ser consistente. Si amenazamos con algo algo entonces debemos cimplir la promesa. Incluso los niños pequeños pueden darse cuenta cuando uno cumple con lo prometido.
En nuestra casa, hacemos mucho lo del tiempo fuera o lo de perder privilegios. Levinne advierte que los niños necesitan límites y que siempre están poniéndolos a prueba. Ella establece un proceso básico para manejar los “tiempos fuera” incluyendo el dar advertencias, disponer un contador de tiempo y no esperar resultados inmediatos. También promueve el uso de cartillas de registro de comportamiento tanto positivo como negativo.
Pensar y hacer por sí mismos
No necesitamos controlar a nuestros hijos y es importante no satisfacerlos más de la cuenta (¡aunque el impulso de hacerlo a veces es abrumador!) Como un adulto en la oficina a nadie le gusta ser manejado. Todos necesitamos la oportunidad de hacer las cosas por nosotros mismos.
Empecé a darle a mi hijo un poco más de independencia al segundo que bajé los libros. Lo dejé nadar un poco más lejos en la piscina (el está listo; yo solo estaba nervioso), se empezó a servir solo el desayuno y estoy bastante seguro que estamos listos para probar unas zapatillas con cordones. Ver la sonrisa en su cara con cada logro, incluso cuando las primeras veces las lágrimas me hicieron querer saltar a ayudarlo, me hacen saber que fue la decisión correcta.
La razón de fondo es que la vida de nuestros hijos les ofrecerá muchas opciones. Opciones que tendrán consecuencias, que ellos deben comprender. Permitirles tratar y fallar es parte de enseñarles a ser adultos. Vendrá el momento para tu hijo en que tendrá que aprender a pararse por sí solo.
Si tienes un niño pequeño, no puedo más que recomendarte este libro. No muy a menudo encuentro libros sobre la paternidad que pueda apoyar en un 100%, pero este si.






