lenguaje de niñosMi pequeña están empezando a dejar su propio lenguaje y empezando a hablar algo más parecido al español. Ya entiende mis palabras muy bien, y me las arreglo para entender las sílabas que se caen de su boca.

Existe otro lenguaje en el que me manejo muy bien, pero no tengo esperanza que ella lo entienda, al menos no por un buen tiempo. No es de esos típicos segundos lenguajes como el Francés, Inglés o Alemán.

Es el sarcasmo.

Ella simplemente no entiende la diferencia entre el sarcasmo y cualquier otra cosa. Cómo podría ella. Tiene dos. El sarcasmo ha sido parte de quien soy desde algún tiempo, y me cuesta no lanzarselo encima. Me lleva a situaciones en las que no quiero estar. Puedo evitar maldecir cuando estoy cerca de ella, pero el sarcasmo es algo tan natural para mí como respirar. Bueno, eso es un poco dramático, pero ya saben a lo que me refiero.

Aquí hay algunas situaciones en las que el sarcasmo me hizo fallar.

“Ay si por favor, limpiate los mocos conmigo” Recientemente descubrió el interior de su nariz. Esto fue menos que divertido, ver a alguien metiéndose los dedos en la nariz es una de las pocas cosas que me da arcadas. Pude mantenerme calmada y decirle “Guacala, eso es asqueroso” en vez salir corriendo y haciendo arcadas de la pieza.

“Estoy tan feliz de que hayas sacado todo [de los cajones, de las repisas, etc] Ordenar es algo que nadie agradece y es algo que nunca termina. Ahora hice que fuera aún más desagradable por alabarla por hacer un lío. Ahora tengo que lidiar con un montón de libros en el piso, botellas de agua, tablas de picar, sartenes de la cocina. Y solo puedo agradecermelo a mi misma.

Gracias por dar vuelta el plato de agua de Oliver en el suelo: Nuestro pobre perro ya no tiene agua. O la recogemos para que no pueda volcarla, o la encuentra y la tira por todas partes. Necesito que esto termine. La única vez que me doy cuenta que un tazón gigante ha sido dado vuelta es cuando me paro sobre el en calcetines o cuando casi me mato por resbalarme con él.

Apuesto que a Oliver le encanta cuando le arrancas el pelo: ¡En serio, pobre perro! Además que el pobre se está poniendo gris prematuramente, pero ahora creo que ni siquiera tendré que llevarlo a la peluquería. por lo menos le recompensa el sacarle los pelos dandole los restos de bocadillos que ella come.

Hay más pero me gustaría escuchar sus historias. Principalmente me gustaría sentirme mejor conmigo mismo y con mi incurable tendencia al sarcasmo.

Add Comment Register



Deja un Comentario

Christian Louboutin outlet, www.gwij.com, Christian Louboutin sale, www.ddaconline.com/louboutin.html, Christian Louboutin replica