A la hora de hablar de
un embarazo, inmediatamente pensamos en los kilos que podemos llegar a subir y por supuesto cómo perder peso después del embarazo. Lo recomendado es incrementar entre 9 a 15 kilos durante todo el período de gestación. Si nos toma nueve meses en subir esos kilos, debemos estimar ese tiempo para bajarlos. La disminución debe hacerse en forma gradual, enfocando la pérdida de kilos en 1 cada dos semanas. La lactancia materna ayuda mucho a la hora de bajar de peso, ya que quema 1.000 calorías diarias. Sin embargo, debemos recordar que es necesario aumentar nuestra ingesta calórica en 500 calorías para no afectar la calidad de nuestra leche.
Si ya es el momento de empezar una dieta, evita las que buscan una baja muy violenta, ya que es importante que tu cuerpo esté en óptimas condiciones para responder a las demandas de tu recién nacido y de tus otros hijos si los tienes. Una dieta saludable te ayudará a sobrellevar las fatigas asociadas a la crianza de un bebé.
Comenzar una rutina de ejercicios una vez que el cuerpo se ha recuperado del parto es clave. Por escasez de tiempo, no es necesario destinar más de media hora al comienzo y aprovecha los minutos en que tu recién nacido duerme. Si no puedes invertir en equipo o membrecía para un gimnasio, intenta adquirir una trotadora o una elíptica. Incluso las de segunda mano son excelentes opciones.
Si además tienes niños pequeños en casa, intenta realizar actividades o juegos con ellos que te lleven a moverse más, como las escondidas, el pillarse o a la ronda. Tirarte al suelo y levantarte varias veces es un muy buen ejercicio.
Otra forma de incorporar a tu bebé en una rutina de ejercicios es el Kangatraining donde puedes realizar una rutina guiada de ejercicios portando a tu bebé. Puedes también desempolvar esa bicicleta que tienes guardada y comprar una silla para bebés, sin embargo, algunos expertos aconsejan que los niños deben tener 12 meses antes de subirse a una bicicleta.
Al barajar tus alternativas, incorporarte a un gimnasio puede traer otros beneficios, como salir de la casa, interactuar con otros adultos y destinar tiempo exclusivo para ti, especialmente si estás dedicada exclusivamente a la crianza.
Cualquiera sea tu opción no seas muy autoexigente, piensa que tu cuerpo ha sufrido grandes modificaciones después del embarazo y mira a tu hermoso bebé que es la mejor recompensa.






