Uno de los primeros síntomas son las náuseas y vómitos del embarazo, no todas los embarazadas las presentan, para algunas pueden presentarse solo en las mañanas pero para otras pueden extenderse durante todo el día durante las primeras catorce semanas.
¿Qué causa esta sensación tan desagradable?
Principalmente la conjugación de tres factores:
El rápido aumento de la hormona del embarazo, la gonadotrofina coriónica humana (hCG)
Un aumentado sentido del olfato. Las mujeres embarazadas son más sensibles a ciertos olores y estos las hacen vomitar o sentir náuseas.
Stress. Algunas mujeres están más predispuesta que otras a sentir estás molestias, sobre todo cuando es un embarazo largamente ansiado. Es una de las razones por la que pueden disminuir en un segundo o tercer embarazo.
Para aliviar estos incómodos síntomas te recomendamos seguir estos 9 consejos. Si ves que las náuseas y vómitos no ceden y por el contrario te estan haciendo perder peso o deshidratarte, o no te permiten comer de manera normal llama a tu ginecólogo o experto en obstetricia pues podrías estar poniéndote en riesgo a tí y a tu bebé.
1. Toma aire fresco y ejercítate suavemente, siempre siguiendo las recomendaciones de tu médico.
2. Evita la comida aliñada, frita y rica en grasas durante el embarazo, lo mismo para la cafeína.
3.Come pequeñas porciones de comida y en forma frecuente. Los snacks durante el día te ayudaran a que tu estómago nunca esté completamente vacío.
4. Las infusiones de hierbas serán tus mejores amigas. Prueba pequeños sorbos de infusiones de menta, anís o frambuesas.
5. la aromaterapia puede ayudar al olfato hipersensible. La esencias mentoladas o cítricas contrarrestan las náuseas.
6. Corta o ralla un poco de jengibre, vierte agua caliente sobre él y bebelo como si fuera un té. El jengibre es bueno para contrarrestar nauseas y mareos en pequeñas dosis, no te excedas o te dará acidez.
7. Toma tus suplementos. Está demostrado que las mujeres con los adecuados niveles de ácido fólico y hierro sufren menos náuseas y vómitos durante el embarazo.
8. Pregunta a tu médico por algún tratamiento homeopático alternativo
9. Duerme, dale a tu cuerpo el descanso que necesite. No hay nada que una siesta no cure.
Estos malestares desaparecerán conforme tu embarazo avance, mucho ánimo. Piensa que este es un pequeño detalle comparado con la felicidad que sentirás al tener a tu recién nacido en brazos.
No te desesperes, con pequeños engaños puedes procurar una disminución de las náuseas. Comienza el día con un desayuno rico en hidratos de carbono complejos, para ayudar a recuperar el largo ayuno de la noche, y no dudes en mimarte, acuéstate si sientes mareos. Distribuye tu alimentación en varias comidas durante el día: desayuno, almuerzo,comida y cena, además de una colación a media mañana (aunque en algunos países se acostumbra tener desayuno, colación, comida, colación y cena). Prefiere fraccionar las comidas, es decir, apúntate por las comidas más frecuentes, pero de menor volúmen. Evita los alimentos grasos, que son más difíciles de digerir, ya sea en casa o afuera. Come en un ambiente tranquilo y reposa por un cuarto de hora después de comer, dentro de lo posible. Identifica los alimentos que te provocan náuseas y evítalos durante el embarazo. Serán mayormente alimentos ácidos, algunas especias o condimentos. Mientras esperas que las náuseas tiendan a disminuir, reemplaza los alimentos que no soportas por otros que tengan el mismo valor nutricional (una taza de leche puede ser reemplazada por un yoghurt). Si ya no soportas el olor de la leche caliente, trata de beberla fría, con algún saborizante, de este modo tal vez te resulte distinto. Finalmente, piensa en beber suficiente agua, 1,5 hasta 2 litros de agua, en especial si vomitas mucho, para evitar una deshidratación. Pero si a pesar de estos pequeños cambios las náuseas no disminuyen, menciónaselas a tu médico tempranamente. Procura relajarte y no poner demasiada atención en estas horribles náuseas, descansa cuanto más puedas y manten distancia frente a las fuentes de estrés. No es fácil entrar de un día para otro en el cuerpo de una mujer embarazada y si tal vez tienes tendencia a actuar como “la mujer maravilla”, recuerda que lo que estás haciendo -dar la vida a un bebé- sobrepasa con mucho cualquier logro espectacular.
No te desesperes, con pequeños engaños puedes procurar una disminución de las náuseas. Comienza el día con un desayuno rico en hidratos de carbono complejos, para ayudar a recuperar el largo ayuno de la noche, y no dudes en mimarte, acuéstate si sientes mareos. Distribuye tu alimentación en varias comidas durante el día: desayuno, almuerzo,comida y cena, además de una colación a media mañana (aunque en algunos países se acostumbra tener desayuno, colación, comida, colación y cena). Prefiere fraccionar las comidas, es decir, apúntate por las comidas más frecuentes, pero de menor volúmen. Evita los alimentos grasos, que son más difíciles de digerir, ya sea en casa o afuera. Come en un ambiente tranquilo y reposa por un cuarto de hora después de comer, dentro de lo posible. Identifica los alimentos que te provocan náuseas y evítalos durante el embarazo. Serán mayormente alimentos ácidos, algunas especias o condimentos. Mientras esperas que las náuseas tiendan a disminuir, reemplaza los alimentos que no soportas por otros que tengan el mismo valor nutricional (una taza de leche puede ser reemplazada por un yoghurt). Si ya no soportas el olor de la leche caliente, trata de beberla fría, con algún saborizante, de este modo tal vez te resulte distinto. Finalmente, piensa en beber suficiente agua, 1,5 hasta 2 litros de agua, en especial si vomitas mucho, para evitar una deshidratación. Pero si a pesar de estos pequeños cambios las náuseas no disminuyen, menciónaselas a tu médico tempranamente. Procura relajarte y no poner demasiada atención en estas horribles náuseas, descansa cuanto más puedas y manten distancia frente a las fuentes de estrés. No es fácil entrar de un día para otro en el cuerpo de una mujer embarazada y si tal vez tienes tendencia a actuar como “la mujer maravilla”, recuerda que lo que estás haciendo -dar la vida a un bebé- sobrepasa con mucho cualquier logro espectacular.