Todos los niños aman pintar con crayolas o lápices de cera, pero al pasar las semanas los majestuosos lápices que salen de la caja el primer día se van convirtiendo en tristes trozos y conchos sin punta con los que nadie quiere pintar ni dibujar.
¿Te imaginas existiera una forma de darle una segunda vida a esos pequeños trocitos de crayolas que andan abandonados en los diferentes estuches y baldes de lápices? Pues la hay, esta es una de las actividades para niños que no te puedes perder:
1.Primero organiza una búsqueda del tesoro, pídele a tus hijos que te ayuden a encontrar todos los pequeños lápices que anden por ahí botados, esos trocitos con los que ya nadie puede pintar y estén listos para la basura.
2. Una vez los tengan todos reunidos, sáquenles todos los restos de papel o envoltorios que puedan tener, dejen solo el lápiz pelado.
3. Pon los lápices en moldes de silicona como los que usas para hacer galletas o chocolates, trata de poner lápices del mismo tono en cada espacio del molde y solo pon 2 o 3 crayones de altura. Puedes por ejemplo poner los tonos rosa en un espacio, los rojos en otro y asi.
4.Ponlos en el horno a 120°C por aprox 15 minutos con la habitación bien ventilada o hasta que se derritan.
5. Déjalos enfriar. Una vez estén duros tus hijos tendrán nuevos crayones para pintar. Algunos tendrán tantos colores como el arcoirirs!
Acompaña tus dibujos con lápices de colores y marcadores y sube las obras de Arte de tu hijo a nuestro Pinterest!







