El aceite de Emu se obtiene de la grasa del ave australiana no voladora pariente del avestruz con este mismo nombre y es el producto ideal para uso en embarazadas y bebés.
Está compuesta de ácidos grasos esenciales en proporciones similares al aceite que cubre nuestra piel por esto se absorbe fácilmente cuando lo aplicamos directamente con suaves masajes o en cremas sobre nuestra piel:
Además de propiedades hidratantes se le asocian propiedades antiinflamatorias por lo que es usado en productos cosméticos y farmacológicos para el tratamiento de arrugas, estrías durante el embarazo, quemaduras, artritis, psoriasis, eczemas y coceduras de los bebés.
Es capaz de lubricar en profundidad pieles secas, ayuda a regenerar la piel y aunque es un aceite no obstruye los poros ni genera acné y es hipoalergénico.