Tengo una amiga que es flaquita, siempre lo fue, desde el colegio, menudita. Está embarazada, ya debe tener unos 6 meses, y tiene apenas una guatita. Recién se le está asomando. Por meses tenía una guatita que apenas si se notaba no importaba como se parara. Para su flaco cuerpo la guata que ya tiene es un gran peso, tiene 6 kilos demás y se cansa, su corazón tiene que hacer un esfuerzo extra para poder nutrir y alcanzar los tejidos de ella y los de su pequeña hija (ya sabemos que es una niña).
Con el calor se cansa aún más, tiene que mantenerse hidratada pero ya no tiene tanto espacio, la vejiga está cada vez más comprimida así que, ella que antes no entraba a un baño público ni amarrada, ya conoce casi todos los que están en el camino entre su casa y el trabajo. Sus piernas ahora se acalambran con facilidad, su ya no tan pequeña hija se está quedando sin espacio y a veces comprime algunos nervios, se le hace dificil viajar en metro todo el trayecto de pie, pero con esa pequeña pancita, la gente la mira sin notar que está embarazada. No saben si está un poco gordita, o hinchada. Una vez le pidió el asiento a un señor y le comentó que estaba embarazada y muy cansada. La respuesta del señor fue: “No es mi culpa que esté embarazada, quéjese con el responsable” y tuvo que seguir de pie, encima ofendida.
Algunas personas notan su embarazo pero deciden ignorarlo. En el supermercado tuvo que sacarse el abrigo y demostrar que estaba embarazada para poder usar una caja que está hecha se supone como un beneficio. No lo ha pasado muy bien en este sentido, parece que no tratamos muy bien como sociedad a las embarazadas. No respetamos sus estacionamientos, no les damos el asiento, y para que usen las cajas casi les exigimos las ecografías.
No sé si esto solo le pasará a las mujeres como mi amiga, a las que tienen estas pequeñas guatitas y que más que embarazadas tienen lo que yo llamo guatitas de pan porque parece que hubieran comido un poquito más.
Lo cierto es que con poca o harta guata como sociedad deberíamos tomar conciencia de los cambios que ocurren en los cuerpos de las mujeres gestantes, y entender que las razones por las que esa mujer necesita sentarse o usar antes la caja del supermercado o estacionarse cerca de la puerta están muy lejos de la comodidad o de la flojera.
Estoy de acuerdo con el articulo. Contare mi historia. Ya tengo 34 semanas, mi guatita ya se nota. A fin de mes estaba en el supercado jumbo con mi marido y queriamos usar la
caja preferente que estaba llena de gente…..no precisamente la que deberia tener la preferencia. Me acerque a la cajera y le digo estoy embarazada y me respode no se preocupe termino aca y la hago pasar…..en eso un señor le dice oiga pero como??? Si quiere le paso mi carnet de identidad. El “caballero” no se veia como de tercera edad. Finalmente pasamos igual
Estoy de acuerdo con el articulo. Contare mi historia. Ya tengo 34 semanas, mi guatita ya se nota. A fin de mes estaba en el supercado jumbo con mi marido y queriamos usar la
caja preferente que estaba llena de gente…..no precisamente la que deberia tener la preferencia. Me acerque a la cajera y le digo estoy embarazada y me respode no se preocupe termino aca y la hago pasar…..en eso un señor le dice oiga pero como??? Si quiere le paso mi carnet de identidad. El “caballero” no se veia como de tercera edad. Finalmente pasamos igual
Muchas gracias por compartir tu historia con nosotros! Un abrazo y disfruta de las semanas que te quedan con tu guatita!