Hace muchos años, mis papás me llevaron a Disney. Mientras hacíamos la fila para entrar a un juego veíamos unas pantallas donde pasaban animaciones para entretener a la gente en su espera. Una de estas animaciones hacía mención a lo importante que era estimular la imaginación. Es increíble cómo después de más de 10 años, no recuerdo cuál era el juego al que nos subimos pero nunca olvidé el mensaje de esa animación “Play what if” me hizo pensar en esa recurrente frase que usábamos para jugar cuando éramos niños “hagamos que yo era…” y podía continuar con algo como “la princesa y este era un castillo” o “hagamos que este era un barco y todos éramos piratas buscando tesoros escondidos”.
Piensa en esto, tu hijo nació con más de 100 billones de células cerebrales. Tan importante como estas células, son las conexiones que estas células serán capaces de desarrollar entre sí. El estímulo que le entregues a tu hijo desde que es un recién nacido será el responsable de estas conexiones. Cuando tu hijo realiza una acción se empieza a formar una conexión, mientras más veces se repita esta acción, la conexión se volverá permanente y así se formarán circuitos. Por el contrario una conexión que no se usa en forma frecuente puede desaparecer.
En los primeros 3 años de vida tu hijo habrá formado 1 trillón de conexiones. Es por esto que los expertos ponen tanto énfasis en la estimulación de estos primeros años, todo lo que haces con él, jugar, comer, caminar, cantar, hablar, leer, le ayuda a aumentar el número de sinapsis a nivel cerebral.
La imaginación juega un rol muy importante en el desarrollo de tus hijos. Los niños que juegan a ser personajes inventados por ellos o los de cuentos aprenden a tener el control sobre situaciones a través de la imaginación así por ejemplo si juega a ser el lobo de un cuento puede que aprenda a perderle el miedo a este personaje que le daba miedo o podemos cambiar completamente el cuento y que los chanchitos y el lobo sean amigos.
Aprenden a resolver problemas mediante el uso de la creatividad, imaginar situaciones que hay que resolver en equipos te puede ayudar a fortalecer los lazos entre hermanos y a criar niños más independientes.
Estimulalo a que imite lo que tu haces mediante mímica, por ejemplo que juegue a alimentar a sus juguetes.
Inventen canciones y dibujos, permítele cambiar los finales de los cuentos, enséñale a jugar con lo que tiene disponible (si tiene una toalla que esa sea su capa), asegúrate de que siempre tenga material para crear.
Dale la confianza para expresar sus ideas, acostumbrate a preguntarle ¿qué piensas? cuando vaya muy callado en el auto. ¡Te sorprenderá! Y será sin duda enriquecedor volver a conectarte con tu propia imaginación.
@Pauli_Moli






