oct 28
Parásitos, niños y mascotas
Cuando hablamos de parásitos generalmente pensamos en nuestras mascotas, pero no necesariamente van en la misma línea. Por el contrario casi nunca pensamos en nuestros hijos o en nosotros mismos y tal vez es hora de que empecemos a incorporar los parásitos en nuestro mundo, o al menos no descartarlos la próxima vez que tengamos un dolor rebelde de guata.
En Chile curiosamente los médicos no piensan casi nunca en un cuadro parasitario cuando ven un paciente con sintomatología gastroentérica. Digo curiosamente porque a nivel mundial las amebiasis (la infección por amebas un parásitos protozoario) es la segunda causa de mortalidad en niños. Tal vez lo que lleva a los médicos a descartar esto, y a que casi no se los enseñen en la escuela de medicina, son las excelentes medidas de manejo de eliminación de residuos sanitarios a nivel nacional y por otro lado, que más de un 80% del país cuenta con agua potable.
A pesar de esto no debemos perder de vista que en casa la mayoría tenemos mascotas y que si no somos responsables con la desparasitación interna de ellas, los parásitos o sus huevos pueden ser contagiados a nuestros hijos o a nosotros por la saliva de nuestras mascotas o por su caca.
Los que no tienen mascotas en las casas llevan a los niños a la plaza a jugar, o hacen picnic en los parques donde en alguna ocasión algún perro, que no sabemos si fue desparasitado, pudo haber hecho caca y haber dejado huevos de algo. Los niños llevan en promedio entre 62 y 74 veces las manos a su boca en un día, hasta que cumplen los 4 años, y existe la probabilidad que algún parásito o huevo llegue a su estómago.
Si alguna vez tomaste agua de noria o de pozo o de algún manantial al aire libre también existe el riesgo de que adquirieras algún parásito, lo mismo que al comer verduras crudas mal lavadas.
¿Ya van pensando que tal vez debieran pedirle al médico una orden para hacerse un exámen no?
¿Cuándo sospechar de una infección por parásitos?
En general se debe sospechar cuando el dolor de guata y la diarrea son intermitentes y duran más de 7 días que es lo que duran comunmente los cuadros gastroentéricos causados por virus.
En el caso de las parasitosis por giardias y amebas el niño suele presentar fiebre y diarrea con sangre. En algunos casos no hay signos más que poco crecimiento por mala absorción.
Están también las temidas tenias, esos gusanos horribles que pueden llegar a medir tantos metros como el intestino, muchas adquiridas por comer diferentes tipos de carnes mal cocidas (cerdo, salmón, vacuno), los síntomas en este caso también pueden ser inespecíficos, como naúseas, fiebre, vómitos, dolores musculares, dolor de cabeza.
Los famosos pidulles u Oxiuros también son parásitos y pueden provocar mucha molestia porque la hembra viaja al ano de los niños a poner los huevos en la noche y causa picazón por lo que no pueden dormir y andan irritables.
El diagnóstico se confirma a través de un examen llamado coprocultivo puede ser o no seriado donde se toman muestras de caca por varios días, se centrifuga, se tiñe y se observa la presencia de parásitos o de huevos en el microscopio.
Los tratamientos son indoloros y en la mayoría de los casos de corta duración.
Y cómo en todo, la prevención es la clave, mantén buenas medidas de higiene, puedes enseñarles a tus hijos a lavarse las manos con jabón que no se resbale como el Johnson´s Buddies Easy Grip.
Prefiere los alimentos siempre bien cocidos y lavados. Mantén a tus mascotas con su plan de desparasitación al día. Asesorate por tu médico, tu pediatra y tu veterinario.






