IMG_6536Cuando mis hijos eran recién nacidos me sentía culpable cada vez que tenía que dejarlos. Era de esas mamás que preferían quedarse en casa, así que eso no me pasaba tan seguido. Pero en algunas ocasiones, cuando los dejaba para celebrar nuestro aniversario, o cuando ayudé a mi marido con algún proyecto mural, cada vez, los miré en el fondo de esos grandes ojos café, inhalé todo su amor y dije, adiós, mamás los ama, no lloren, chao chao mis amores.

Ahí se quedaban, chupándose el dedo o sentados en su sillita comiendo sus cereales – creo que la despedida era trágica para mí más que para nadie.

Aunque era duro. Sabía que se quedaban en buenas manos, pero odiaba saber que estaría lejos de mis bebés.

Adelantando varios años. Mi hijo menor acaba de cumplir 8 años y el mayor va a cumplir 16 en pocos días. Ya no son ningunas guaguas.

De acuerdo a un reportaje que acabo de ver en las noticias cada vez es más común que las mamás se tomen vacaciones de sus familias para quitarse el estrés y para enfocarse en sus carreras. En estos días, no lo pienso dos veces si una amiga me invita a ver un partido de fútbol, o si alguno de mis hermanos me invita a almorzar sushi (sin esposos ni niños).

Mis hijos están más que felices de pasar el rato con su papá con sus abuelos. Es un bienvenido respiro. Trabajar desde la casa y encima tener que mantener a seis niños a veces me hace querer quedarme encerrada en el closet.

Mientras tenga WiFi.

Viajar para enfocarme en mi carrera es otra historia. requiere un esfuerzo extra sacarme la culpa de dejar a mi familia. Este año he andado más en avión que en toda mi vida. La vida de bloggera se puede volver muy loca a veces. A principios de este año fui a hacer artesanías a Ventura, california. Después a ampliar mis contactos a Miami. Una semana después estaba en un bote hacia México. El mes pasado estaba en una aventura en Arizona y en Utah. Quedan unos pocos viajes de trabajo para finalizar este año. Viajar por trabajo es estimulante y agotador a la vez.

Saber que me tengo que ir y todo lo que tengo que dejar listo antes de irme (despensa llena con comida para niños, menú para cada día, ropa limpia, actividades, colegio, etc) me hace funcionar en modo automático por unos días. Ni hablar de lo que es mi vida cuando recién vuelvo de un viaje. Y cuando mi hija menor me ve sacar la maleta y junta las cejas y me pregunta “¿Te vas? ¿De nuevo? ¿Para dónde vas mamá? ¿Puedo ir?”

Es dificil.

Pero cuando se acaban las despedidas y me voy, disfruto ser capaz de enfocarme en ser una escritora de viajes, viviendo la vida y (no se si debiera decir esto) sin tener que preocuparme del cuidado diario de seis (siete incluyendo a mi marido) personas. ¿Está muy mal eso? Sé que están todos muy bien cuidados. Hablamos por teléfono y les mando fotos de mis viajes. (“Mira mamá estuvo en un Kayak hoydía”) y los extraño como loca cuando estoy lejos.

Me tomó años llegar a donde estoy. Creo que si mis hijos fueran guaguas o niños chicos, la culpa me estaría comiendo viva. Aunque mi marido llama bromeando mi tiempo fuera “vacaciones” yo las llamo trabajo – aunque uno agradable y que alivia de la tensión diaria. Broma aparte el sabe que estoy trabajando – me gustaría escribir un libro acerca de la vida en familia alguna vez.. Irónicamente para hacer eso debo alejarme de ellos para poder enfocarme.

¿Y tu, considerarías tomarte unas vacaciones de tu familia?

Add Comment Register



Deja un Comentario

Christian Louboutin outlet, www.gwij.com, Christian Louboutin sale, www.ddaconline.com/louboutin.html, Christian Louboutin replica