Amor, gratitud, alivio, felicidad, son solo algunas de las sensaciones que describen como te puedes sentir al ver a tu hijo por primera vez. Ya sea que hayan logrado ser padres a través de un embarazo o mediante la adopción, los padres esperan tantos meses, y a veces años para lograr al fin poder ver la cara de sus hijos, que ese momento queda para siempre grabado en sus vidas.
“La primera vez que vi a mi hijo, en la vida real, nueve meses y tres días después de que me mostraron su foto referencial de adopción. Mire su foto junto a todas las otras que recibí durante las miles de horas de espera. Estudié su pequeña carita, sus hermosos ojitos, el perfecto puente de su nariz, su dulce y pequeña boca…todo acerca de él, hasta que cada pieza de él estuvo en mi memoria.
Pero nada pudo prepararme para el momento en que lo vi por primera vez. Estaba tan emocionada. Llena de gratitud…y emoción. Una vez la realidad se impuso estaba realmente sosteniéndolo, sabía que lo amaría por el resto de mis días.
Catorce meses después, vi a mi hija por primera vez, cuatro meses y cinco días desde el día que vi su foto. Era tan linda como se veía en la foto que llevaba en mi cartera pero ahí estaba de nuevo. Sin poder creer lo que me estaba pasando. La realidad era más fuerte que yo. Ya era mi hija y apenas podía creerlo…la gratitud y el amor que siento son inexplicables.”
“La primera vez que vi a mi hija, sentí un inmenso alivio, ella lloraba muy fuerte, con pulmones que sonaban sanos. Mi largo parto había por fin terminado. La sensación de alivio duró muchos días, ni siquiera había notado lo ansiosa que me tenía que mi hija fuera una guagua sana”
“La primera vez que vi a mis hijos el sentimiento fue el mismo: cansancio, preocupación hasta que terminé de contarles todos los dedos, y un poco de desilución porque ninguno de ellos se parece a mi. Afortunadamente, cada uno de estos sentimientos fue posteriormente reemplazado por amor y asombro al ver cómo hice personitas tan perfectas”
“Ver a mi hijo sobre mi pecho, justo después de haberlo tenido fue como una de esas experiencias que se ven desde fuera del cuerpo. Después de haber soñado e imaginado como se vería mientras crecía en mi guatita, verlo y sostenerlo fue la experiencia más irreal. No podía sacarle los ojos de encima. No tenía experiencia con niños y me sentía un poco rara con él. Fue en ese momento que sentí la sensación de responsabilidad y el amor de ser mamá. Realmente fue un momento que me cambió la vida.”
“Cuando vi a mi hija por primera vez, me llené de un enorme sentimiento de gratitud. Ahí en mis brazos, estaba todo lo que necesitaba para borrar el dolor de años peleando contra la infertilidad. Solo sostenerla se llevó todo lo que existió antes. Quedé impresionada, esa pequeña personita fue como mágica. Cinco años después, aún me tiene por completo bajo su hechizo.”
“La primera vez que vi a mi primer hijo, él tenía sus grandes ojos abiertos. Sentí que todos mis problemas desaparecían. El mundo simplemente desapareció. Eramos solo nosotros dos, ni siquiera sabía como iba a cambiar mi vida en ese entonces pero sentí que mi vida ya había mejorado. Cuando mi hija nació, sentí por primera vez que mi familia estaba completa.”
Comparte con nosotros como fue cuando viste a tu hijo por primera vez
La primera vez que vi a mi segunda hija, no me provocó emoción… El parto habia sido horrible, sin anestesia y creo que estaba aun en shock. Dos semanas antes del parto había decidido quedarme con ella; antes de eso, mi plan era darla en adopción y me sentía muy segura con la decision. Incluso cuando estaba en recuperación y aún no me la llevaban, pensé: “si no me la traen ahora ni nunca, no me importa”…
Pero en el momento que me la trajeron a la sala, y vi su carita y sus ojos, sentí que estaba enamorada de esta pequeña criatura.
Hoy mi peque tiene 2 meses y sigo profundamente enamorada de ella!
Lorena, muchas gracias por compartir con nosotros tu maravillosa historia! Esperamos acompañarlas por mucho tiempo y conocer la historia y logros de esa pequeñita tan especial. Un abrazo cariñoso!
La primera vez que vi a mi segunda hija, no me provocó emoción… El parto habia sido horrible, sin anestesia y creo que estaba aun en shock. Dos semanas antes del parto había decidido quedarme con ella; antes de eso, mi plan era darla en adopción y me sentía muy segura con la decision. Incluso cuando estaba en recuperación y aún no me la llevaban, pensé: “si no me la traen ahora ni nunca, no me importa”…
Pero en el momento que me la trajeron a la sala, y vi su carita y sus ojos, sentí que estaba enamorada de esta pequeña criatura.
Hoy mi peque tiene 2 meses y sigo profundamente enamorada de ella!
Lorena, muchas gracias por compartir con nosotros tu maravillosa historia! Esperamos acompañarlas por mucho tiempo y conocer la historia y logros de esa pequeñita tan especial. Un abrazo cariñoso!