Ahora que ya sabemos qué es el bullying, qué lo causa y qué puede provocar en nuestros hijos, es hora de enfrentarlo y buscar una solución.
Para esto es clave que los padres y el colegio actúen en forma conjunta y que se trabaje con ambos niños, agresor y víctima.
¿Cómo deben actuar los padres?
Cualquiera de nuestros hijos puede estar en esta situación, ya sea como agredidos, como agresores o como grupo que contempla. Por tal motivo, es necesario estar sumamente atentos a cualquier indicio que nos haga sospechar que nuestro hijo está en medio de esta situación. Aquí les presentamos algunas sugerencias que los ayudarán a llevar adelante este serio problema.
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Víctima |
Agresor |
Observador |
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Apoyarlo, acompañarlo y transmitirle confianza en la solución del problema. |
Hablarle y mostrarle disposición a ayudarlo. |
Hacerle comprender que los conflictos se resuelven a través del diálogo. |
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Crearle otros vínculos fuera del entorno escolar. |
Explicarle lo impropio del maltrato y lo importante del respeto y la tolerancia hacia los demás. |
Enseñarle que el silencio implica complicidad. |
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Proponerle ampliar su grupo de amigos en la escuela. |
Valorar el sincero arrepentimiento. |
Enseñarle la importancia de denunciar injusticias. |
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Reforzar su autoestima. |
Modelar conductas empáticas. |
Buscar espacios dentro de la escuela para comunicar estas situaciones. |
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Mantener una estrecha comunicación con la escuela. |
Mantener comunicación con la escuela. |
Acercarse a la escuela en caso de sospecha de que esta situación esté ocurriendo. |
La escuela
Por su parte, la escuela, por ser el espacio en el cual este tipo de acoso ocurre, debe tomar las medidas preventivas y correctivas necesarias para tratar este problema.
Es fundamental la educación en habilidades sociales que ayuden a los niños a relacionarse de forma armónica con sus compañeros, a crear vínculos afectivos sanos y a contrarrestar las agresiones en forma pacífica. Para ello, la escuela debe ser facilitadora de espacios de escucha y contención, y debe contar con equipos de profesionales capacitados para manejar este tipo de situaciones. Muchas escuelas que no cuentan con un servicio de gabinete psicopedagógico o psicológico tienen un maestro, profesor tutor o consejero que asiste a los alumnos en sus problemas.
Finalmente, podemos afirmar que el bullying es una realidad que está instalada en nuestras escuelas. Como padres, debemos estar muy atentos a cualquier manifestación de angustia, tristeza o negación de ir a colegio. La comunicación y confianza en nuestros hijos es fundamental para actuar en forma inmediata. También es necesario resaltar la importancia de la institución educativa en las acciones de prevención y control de estas situaciones de agresión.
Algunos consejos:
- Mantener un buen diálogo con su hijo: dedicarle tiempo, valorar su compañía y confianza. Escucharlo.
- Animarlo a contar lo que le está sucediendo a sus maestros u ofrecerse para hablar el tema en el colegio.
- Intentar no pedirle que enfrente el problema solo: si se lo cuenta es porque no ha podido resolverlo o porque necesita ayuda para hacerlo.
- Buscar asesoramiento psicológico si observa a su hijo angustiado, deprimido o temeroso. Los profesionales de la salud cuentan con las herramientas necesarias para hacer que recupere la autoestima y tenga una escolaridad feliz.
Asesoró: Lic. Verónica Mancini – Psicopedagoga






